En las tierras del fuego
se oculta un legendario minero
que ansioso de riquezas
se sumergió en profundos túneles
perdiéndose en la oscuridad
de una noche ambiciosa.
Tan profunda era la penumbra
que sus ojos se fruncieron para siempre
olvidando los árboles y montes verdes
donde habitaba una sibilante cantante
de una compañía musical muy famosa.
La solista acuosa entonaba al alba
las notas de una alegre sinfonía
que rimaba con los coristas del bosque
cuyas trémulas hojas se agitaban
formando los acordes de la enérgica orquesta.
Un exigente director brioso
dirigía la banda con batutas sudorosas
y su compás marcaba el ritmo
como si fuera un reloj inteligente,
pues aún ausente de agujas
señalaba los tiempos precisos
que requerían los acordes
de las musicales piezas.
Mas el afanado morador de las cavernas
ya no oye el susurro de la culebra acuosa
moradora de los lejanos parajes luminosos
que envolvían su denso mundo,
pues su iris se tornó negro,
nublado por el polvo levantado
por un incansable pico
que trabajaba a todas horas
con mucho tesón en la mina.
Ajeno estuvo a las notas de la partitura
compuestas por el fogoso músico del tiempo,
que con su frac bermejo dirigía de día y por la noche
esculpiendo con sus dedos el paraje
donde habitaba la siseante y cantarina lombriz acuosa.
Bajo el curso sonoro,
un silencioso tic tac era el ritmo
que marcaba las tareas del incansable ciego
y tanta tierra excavaba con su pala
que formó bóvedas en los huecos excavados,
mas sus ojos no pudieron contemplar
las raíces de la armoniosa banda
que como desconocidos vecinos
vivían cerca, sobre su cabeza,
justo en el piso de encima.
Así permitió que las hojas se mustiaran,
pues los sofocados nervios
no encontraron jugo que llevar a sus bocas
y sin poder cantar dejaron de bostezar
no escuchándose ya su música.
Las ardientes varas del director
buscaron nuevos artistas
que acompañaran su flow
y rozaron la frágil tierra
levantando el árido polvo
que formó otra clave de sol.
Mas la nueva melodía
fue un ostinato amargo,
pues el polvo, detestando a la solista,
cubrió su transparente cara
ahogando para siempre
la voz de la garganta acuosa.
  Susana Cía Benítez 2023
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